A1404012TM
RevocatorioLección Principal
Para defender la clasificación arancelaria de un producto, es fundamental poder demostrar y documentar su proceso de elaboración completo, especialmente el origen de la materia prima. La adición de ingredientes secundarios como saborizantes no necesariamente cambia la clasificación si el carácter esencial del producto, derivado de su proceso original, se mantiene y corresponde a una partida específica. Es crucial solicitar y aportar pruebas técnicas, como inspecciones de fábrica, para sustentar la posición ante la administración tributaria.
Resumen del Caso
Un contribuyente importó bebidas saborizadas a base de ron, clasificándolas en la partida arancelaria correspondiente al ron. La Dirección General de Aduanas (DGA) reclasificó los productos a una categoría genérica, argumentando que los sabores añadidos alteraban su naturaleza, lo que generó una determinación de impuestos y una multa. El Tribunal de Apelaciones revocó la decisión de la DGA, tras comprobar mediante una inspección que el proceso productivo partía de ron auténtico, concluyendo que la adición posterior de sabores no desvirtuaba su carácter esencial para efectos de clasificación.
Montos en Disputa
$9,728.81
Impuesto
$29,186.43
Multa
$38,915.24
Total
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