A1210004TM
RevocatorioLección Principal
La autoridad fiscalizadora tiene la carga de la prueba para justificar una reclasificación arancelaria. La evidencia debe ser directa y demostrar las características de la mercancía en el momento preciso de la importación, no en una etapa posterior. La información de catálogos genéricos o entrevistas a clientes finales no es prueba suficiente para desvirtuar la declaración original si no se puede probar el estado del bien al cruzar la aduana.
Resumen del Caso
El caso trata sobre una disputa de clasificación arancelaria de 'tricimotos'. La Dirección General de Aduanas (DGA) reclasificó la mercancía a una partida con mayores impuestos y aplicó una multa, argumentando que los vehículos poseían reversa y diferencial. El Tribunal de Apelaciones (TAIIA) revocó la decisión de la DGA, al determinar que la autoridad no aportó pruebas idóneas que demostraran las características de los vehículos al momento de la importación, basándose en pruebas indirectas como entrevistas a clientes post-venta.
Montos en Disputa
$60,832.5
Impuesto
$182,270.9
Multa
$243,103.4
Total
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