A1108020TM
ModificatorioLección Principal
El importador que se acoge a un trato arancelario preferencial basado en un certificado de origen asume un riesgo fiscal. Aunque actúe de buena fe, si posteriormente se determina que la mercancía no es originaria, deberá pagar los impuestos omitidos. Sin embargo, la ausencia de dolo o culpa por parte del importador puede ser un argumento válido para anular las multas impuestas, ya que la responsabilidad de probar el origen recae principalmente en el exportador.
Resumen del Caso
La Dirección General de Aduanas determinó el pago de DAI e IVA y aplicó multas a un importador, luego de que una verificación posterior concluyera que las mercancías importadas de Guatemala no eran originarias, ya que el exportador no proveyó la información requerida. El Tribunal de Apelaciones confirma el cobro de los impuestos, pero revoca las multas al considerar que el importador actuó de buena fe y no se le puede atribuir culpabilidad por la falta del exportador.
Montos en Disputa
$6,476.55
Impuesto
$13,528.32
Multa
$20,004.87
Total
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