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El Tribunal de Apelaciones confirma una multa de $3,240.00 impuesta a un contribuyente por no presentar el listado anual de socios (Formulario F-915) correspondiente al año 2021. El Tribunal desestima el argumento del contribuyente de que la obligación no aplicaba por no haber cambios en los socios, y ratifica que la sanción se calculó correctamente como una multa fija de nueve salarios mínimos, debido a que el contribuyente tampoco presentó su balance general.
Lección: Las personas jurídicas deben presentar anualmente el listado de socios, accionistas o cooperados (F-915) antes del 31 de enero, incluso si no ha habido cambios respecto al año anterior. El incumplimiento de esta obligación formal, sumado a la no presentación del balance general, conlleva la aplicación de una multa fija y no porcentual, que es legalmente válida y considerada proporcional por haber sido establecida por el legislador.
Una empresa importadora de zapatos usados solicitó beneficios arancelarios del CAFTA-DR, argumentando que el cambio de clasificación de 'nuevo' a 'usado' cumplía la regla de origen. La autoridad aduanera negó el beneficio, determinando impuestos y una multa, al considerar que no existió un proceso productivo en EE.UU. El Tribunal confirmó el ajuste de impuestos pero revocó la multa por falta de culpabilidad del importador, quien actuó de buena fe basado en un certificado de origen del exportador.
Lección: Para reclamar beneficios de un tratado de libre comercio, no basta con que una mercancía cambie de clasificación arancelaria; es crucial demostrar que dicho cambio es resultado de un proceso de producción o transformación sustancial ocurrido en el país de origen, y no una simple reclasificación por uso. Confiar en un certificado de origen del proveedor puede llevar a ajustes fiscales, aunque la buena fe puede eximir de la multa si se demuestra que no hubo dolo o culpa.
El Tribunal modifica una resolución de la DGII que determinaba un impuesto de IVA de casi $600k y multas. Aunque el Tribunal confirma los criterios de la DGII sobre la no deducibilidad de créditos fiscales por materiales de construcción y activos no indispensables, revoca el impuesto y las multas por evasión debido a un error de procedimiento fatal: la DGII ignoró ilegalmente una declaración modificatoria presentada por el contribuyente antes del inicio de la fiscalización, lo que invalidó toda la liquidación. Se mantienen únicamente las multas por incumplimientos formales.
Lección: La presentación de una declaración modificatoria que aumenta un saldo a favor debe realizarse estratégicamente antes de recibir cualquier notificación de inicio de fiscalización. Si se hace antes, la DGII está legalmente obligada a seguir un procedimiento de verificación específico (Art. 104 CT) y no puede simplemente descartarla, un error que puede invalidar toda la auditoría. Además, es crucial no deducir créditos de IVA por materiales que se integran a inmuebles, ya que es una práctica expresamente prohibida.
El contribuyente importó zapatos usados desde EE.UU. solicitando trato preferencial bajo CAFTA-DR, argumentando que el cambio de clasificación arancelaria de 'nuevos' a 'usados' cumplía la regla de origen. La DGA denegó el beneficio y determinó impuestos y multa, al considerar que no hubo un proceso de producción que confiriera origen. El Tribunal confirmó la determinación de impuestos pero revocó la multa, al no encontrar culpabilidad en el importador, quien actuó de buena fe basado en un certificado de origen emitido por el exportador.
Lección: El cambio de clasificación arancelaria de un bien por el simple hecho de su uso no califica como una 'transformación sustancial' para conferir origen bajo un tratado de libre comercio. Los importadores deben asegurarse de que el criterio de origen aplicado en los certificados emitidos por sus proveedores sea materialmente correcto, ya que, aunque la buena fe puede eximir de multas, no exime del pago de los impuestos omitidos si el origen es incorrecto.
Un contribuyente importó zapatos usados desde EE.UU. solicitando beneficios arancelarios del CAFTA-DR, argumentando que el cambio de clasificación de 'nuevo' a 'usado' constituía un salto arancelario. La autoridad aduanera negó el beneficio, determinando que no hubo un proceso de producción en EE.UU. El Tribunal confirmó el ajuste de impuestos al coincidir en que el uso no confiere origen, pero revocó la multa al considerar que el importador actuó de buena fe, confiando en el certificado de origen de su proveedor.
Lección: Para aplicar a beneficios de tratados de libre comercio, el importador debe asegurarse de que la mercancía cumple estrictamente las reglas de origen. Un cambio en la clasificación arancelaria debido al simple uso de un producto no califica como una 'transformación sustancial'. Aunque confiar en un certificado de origen del proveedor puede eximir de multas por buena fe, no exime de la responsabilidad de pagar los impuestos correctos si el origen es incorrecto.