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El Tribunal confirma una multa de $415.20 impuesta a una contribuyente por la presentación extemporánea de cuatro declaraciones de IVA. La contribuyente alegó que el retraso fue culpa de un tercero, pero el Tribunal sostuvo que la responsabilidad legal es intransferible. Además, el Tribunal se inhibió de analizar los argumentos de hecho y pruebas de la contribuyente, ya que no fueron presentados en la etapa procesal oportuna ante la Administración Tributaria.
Lección: La responsabilidad de cumplir con las obligaciones tributarias, como la presentación de declaraciones a tiempo, recae exclusivamente en el contribuyente, sin que pueda excusarse en la negligencia de terceros contratados para ello. Es fundamental ejercer el derecho de defensa y presentar todas las pruebas y argumentos durante la fase de audiencia ante la DGII, ya que el Tribunal de Apelaciones no puede valorar elementos que no se hayan discutido en esa instancia previa.
La DGII sancionó a una empresa por no llevar registros de control de inventarios durante los primeros tres meses de 2011. El Tribunal de Apelaciones revocó la sanción, no por la inexistencia de la infracción, sino porque la DGII cometió un error de procedimiento al calcular la multa utilizando el balance general del año 2010 en lugar del 2011, que era el ejercicio fiscalizado, contraviniendo la correcta interpretación del Código Tributario.
Lección: Para sancionar la omisión de llevar registros de inventarios, la Administración Tributaria debe considerar que es una obligación de carácter anual. Por tanto, la base para calcular la multa debe ser el balance del ejercicio fiscal en el que se detectó el incumplimiento, no el del año anterior; de lo contrario, la sanción será revocada por ser improcedente.
El contribuyente apeló la decisión de la DGII de rechazar deducciones de gastos por combustible y depreciación de vehículos de empleados, viáticos y 'atenciones a funcionarios' (viajes aéreos). La DGII argumentó que los gastos carecían de documentación de soporte adecuada, no se probó su necesidad para generar renta y no se efectuaron las retenciones de renta correspondientes. El Tribunal confirmó la resolución de la DGII y la multa por evasión no intencional, al concluir que el contribuyente no logró desvirtuar las objeciones fiscales.
Lección: Para asegurar la deducibilidad de un gasto, es crucial no solo registrarlo contablemente, sino también conservar toda la documentación legal de soporte que demuestre fehacientemente la realidad de la operación y su estricta necesidad para generar ingresos gravados. Los pagos a empleados por uso de activos personales deben estructurarse cuidadosamente para calificar como viáticos y no como remuneración adicional, lo que implica documentar el gasto real y no entregar sumas fijas.
La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) impuso una multa de $1,868.40 a una empresa por no llevar registros de control de inventarios durante el año 2011, calculando la sanción con base en el balance general del año 2010. El Tribunal de Apelaciones (TAIIA) revocó la multa, no porque la infracción no existiera, sino porque la DGII cometió un error de procedimiento al utilizar el balance del año anterior en lugar del correspondiente al ejercicio fiscalizado, lo cual es contrario a la correcta interpretación del artículo 243 del Código Tributario.
Lección: La sanción por omitir el registro de control de inventarios, al ser una obligación vinculada a todo el ejercicio fiscal, debe calcularse utilizando como base el patrimonio del balance general del mismo ejercicio que se está fiscalizando. El uso del balance de un año anterior por parte de la Administración Tributaria es un error de procedimiento que puede llevar a la anulación de la multa.
Un contribuyente (dentista) apela una determinación de impuesto sobre la renta y multas. La DGII objetó la deducción de salarios por falta de pago de retenciones y sancionó por no llevar contabilidad ni inventarios. El Tribunal modifica la resolución, aceptando la deducción de cuotas patronales del ISSS y gastos de suministros dentales debidamente probados, ajustando el impuesto y la multa por evasión, pero confirma las multas por incumplimientos formales.
Lección: Para asegurar la deducibilidad de los gastos, especialmente los salarios, es fundamental cumplir con todos los requisitos legales, incluyendo la realización y pago de las retenciones de seguridad social y pensiones. Además, el incumplimiento de obligaciones formales como llevar contabilidad e inventarios, cuando se está obligado, conlleva multas significativas que no se eliminan aunque se subsanen tardíamente.